El pH lagrimal, aunque cambiante, es cercano a 7.3. La glándula lagrimal principal produce lo que se conoce como lagrimeo reflejo y responde a estímulos neurogénicos. Su producción está mediada por fibras nerviosas del V y VII pares craneales, y gracias a Su actividad se llora ante las propias emociones, ante agresiones, en la inflamación y ante el dolor. Las glándulas lagrimales accesorias son pequeños y múltiples racimos glandulares {50 para cada ojo) situados en los fondos de saco conjuntivales, y reciben el nombre de glándulas de Krause y Wolfring; y su producción es constante, lo que se conoce como secreción basal y es la que mantiene continuamente húmeda la Superficie ocular. Éstas son las encargadas de mantener una cantidad suficiente de lágrima Sobre la superficie ocular. De esta manera, las glándulas lagrimales accesorias mantienen una película más o menos constante que puede ser aumentada por la acción de la glándula lagrimal principal si Se necesita más lágrima. Por ejemplo, si un cuerpo extraño entra en contacto con la superficie ocular y produce una lesión corneal, las fibras nerviosas trigeminales Se estimulan y aportan, vía glándula lagrimal principal, un exceso de lágrima para intentar eliminar el cuerpo agresor.
Película lagrimal
La lágrima es una Solución acuosa con electrólitos, inmunoglobulinas y algunas enzimas proteolíticas. De ellas la más notable es la Iisozima que posee ciertas propiedades bacteriostáticas.
El parpadeo es la función de los párpados y con él se distribuye y re nueva la película lagrimal. Hay un parpadeo reflejo y uno voluntario; en forma espontánea se parpadea de cuatro a seis veces por minuto y de manera refleja cuando existe algún estímulo sobre las pestañas o la superficie ocular; al realizar actividades de visión cercana como leer, el parpadeo disminuye. Los párpados se unen en cada parpadeo cubriendo el globo ocular. Este mecanismo de cierre se realiza de modo imperceptible de la porción externa a la porción interna. Los párpados cierran en forma de zipper (cremallera); este mecanismo les permite empujar la película lagrimal hacia el borde interno, haciendo llegar la lágrima al punto lagrimal (orificio de salida que se encuentra situado inmediatamente por detrás de la última pestaña interna), lo cual facilita la evacuación lagrimal.
Si la lágrima humedeciera la superficie epitelial del globo ocular, rápidamente se perdería ya que la superficie ocular es anfractuosa y eléctricamente androfóbica. Por lo que una solución acuosa desaparecería muy pronto de la misma manera que sucede cuando una manguera moja la superficie de un vidrio. Si se hace esto se notará que el vidrio se humedece de modo uniforme mientras se mantiene la irrigación, pero suspendida ésta, la película acuosa sobre la superficie del vidrio se rompe en pequeñas columnas y la superficie pierde ese aspecto de claridad que tenía mientras era irrigada. Al vidrio le sucede esto porque es hidrofóbico y le faltan factores tensoactivos para cambiar ese estado hidrófobo a hidrófilo que le permita mantenerla película acuosa.
El epitelio corneal es hidrófobo, y para que pueda mantener la lágrima sobre su superficie requiere cambiar su estado de hidrofobia, lo que se logra con la mucina, producción constante de las glándulas mucoproductoras del epitelio conjuntival. Esta mucina se mezcla en el epitelio, regulariza las superficies anfractuosas de las células epiteliales y proporciona sostén a la lágrima, permitiendo que ésta permanezca más tiempo sobre la superficie ocular. La mucina actúa como factor tensoactivo y es necesaria para mantener una película lagrimal estable. Su deficiencia ocurre, por ejemplo, en los casos de avitaminosis A y en cicatrización conjuntival. Su exceso ocurre en el hipertiroidismo y en la estimulación lagrimal refleja, así como en alteraciones bioquímicas en la queratitis sicca.
Aunque la lágrima fuera estable debido a la mucina, la película lagrimal así formada, tendería a evaporarse rápidamente. Para evitar esto, la naturaleza dotó a la película lagrimal de una capa externa constituida de material oleoso, producto de la secreción de las glándulas de meibomio situadas en el borde palpebral. El Cuerpo de las glándulas de meibomio se localiza en el espesor del párpado y su secreción contribuye a dar textura y lubricación a las pestañas. Las glándulas de meibomio, más de cuarenta en total para cada uno de los párpados, eventualmente Se ocluyen e infectan dando origen a lo que vulgarmente se conoce como "perrilla”, es decir orzuelo, el cual eventualmente evoluciona hacia chalazión. De este modo, una película lagrimal normal tiene tres capas:
- Interna adherida a la superficie epitelial y formada por mucina que es la que da estabilidad a la lágrima.
- Media, la más importante en grosor y función, es la capa acuosa constituida por lágrima que proporciona lubricación a la superficie corneal, contiene los elementos nutritivos para los epitelios (corneal y conjuntival y difunde libremente el oxígeno para la respiración de las células epiteliales (mide de 6.5 a 7.5 micras de ancho).
- La externa, la oleosa, que impide la evaporación de la lágrima (mide 0.9 a 0.2 micras de ancho) y le permite así un mayor tiempo de permanencia sobre el ojo, además provee una superficie óptica anterior regular y lisa.
- Metabólica - Nutrir: El metabolismo corneal se realiza exclusivamente a través del oxígeno que Ie llega de la capa hídrica. Por eso, el parpadeo distribuye constantemente oxígeno. En portadores de lentes de contacto hay oxigenación deficiente.
- Óptica - Dar nitidez: La lágrima se adosa como una lente que junto con la córnea forman una Superficie de alrededor de 48 dioptrías. La función óptica cambia al alterarse la película lagrimal precorneal.
- Bacteriostática - Proteger: La lisozima y la gammaglobulina de las que consta, alteran las paredes bacterianas.
- Lubricante - Lubricar: Impide la desecación corneal. Lubrica el parpadeo.
- · Fotoabsorbente: Absorbe parte de los rayos ultravioleta de la luz solar.
- Limpieza: Arrastra detritus y cuerpos extraños con el parpadeo (función protectora).
La vida de una lágrima se divide en 3 partes:
- Secretar: La secreción de la glándula lagrimal principal se realiza por medio de dos porciones comunicadas entre ellas: la porción orbitaria y la porción palpebral. La lágrima pasa a través de unos conductos o canalículos que drenan al fondo de saco superior.
- Actuar: Una vez en la córnea, la lágrima se distribuye por la CRTS Interna del párpado, aportándole oxígeno, nutrientes y una superficie óptica nítida.
- Drenar: En el subsistema excretor o de drenaje, la lágrima entra a través de dos puntos u orificios lagrimales, superior e inferior, aquellos por donde pasan Ias lágrimas a los conductos lagrimales que pueden unirse en el común o directamente en el saco lagrimal. De ahí pasa al conducto lácrímo-nasal que drenará al meato inferior de la fosa nasal. Este es el motivo por el que cuando lloramos, moqueamos nuestras propias lágrimas.










