Algunos niños se pueden oponer a utilizar gafas para leer o para corregir otros problemas visuales a pesar del mejoramiento de su visión.
A continuación listamos algunas sugerencias que ayudarán para que su hijo acepte un nuevo par de lentes.
- Escoja un armazón que se ajuste bien a la cabeza de la niña o niño, es decir, que no se resbale o se sienta pesado. Esto hará sentir seguro a su hija o hijo.
- Asegúrese que tengan la graduación correcta o indicada por su médico u optometrista.
- Anímelo con halagos cada vez que los utiliza.
- Permita que las utilice gradualmente y poco a poco por periodos más largos.
- Posteriormente implemente horarios específicos para crear una rutina; esto quiere decir que sea lo primero que se coloque por las mañanas y lo último que se quite en las noches.

Es importante hacer notar que prácticamente no hay un límite de edad para comenzar a revisar la vista de un infante. Es importante que desde bebés sean revisados por su médico pediatra, ya que es una manera muy efectiva para detectar algún problema ocular en su fase primaria.